Portrait of Marie-Thérèse Walter by Pablo Picasso

Retrato de Marie-Thérèse Walter (Mujer sentada) de Pablo Picasso

Ficha Técnica del cuadro Retrato de Marie-Thérèse Walter (Mujer sentada)

Título Original: Portrait de Marie-Therese Walter

Fecha: 1937

Tipo de Obra: Cuadro Cubista

Movimiento Artístico: Surrealismo

Período: Periodo Surrealista

Clasificación: Famosos, Retratos Cubistas, Mujeres

Técnica Utilizada: Óleo sobre lienzo

Análisis y comentario del cuadro Mujer sentada de Picasso

Picasso experimentó, a lo largo de toda su carrera, con diferentes movimientos, entre los que se encontraban el academicismo clásico, el impresionismo, el surrealismo o el expresionismo. Sea como fuere, todos ellos, antes o después, le llevaron al cubismo, bien a los inicios a través del cubismo temprano y analítico, o bien al cubismo sintético y, posteriormente, maduro, propio del artista malagueño, y lejos del de otros autores como Braque o Gris.

Aunque siempre renegó del surrealismo,[1] o al menos haber pertenecido a dicho movimiento, en las pinturas de Picasso de finales de los años veinte y, la práctica totalidad, de los años treinta, puede apreciarse una notable influencia surrealista en sus obras. La paleta de colores cambia hacia colores más vivos, e incluso estridentes, la realidad se deforma o se incluyen conceptos metafísicos en su pintura, haciendo que su cubismo vaya más allá del sintético. Ello es algo que se aprecia, perfectamente, en Mujer sentada de 1937, también llamado retrato de Marie Thérèse, en el que apreciamos un cierto optimismo o alegría por parte de Picasso gracias a la paleta de colores empleada en el retrato, así como el tratamiento de la obra.

1937 es un año convulso para el malagueño; había sido nombrado director del Museo del Prado un año antes,[2] es el año en el que pinta sus famosas obras Guernica o Mujer llorando, y se trata de años delicados a nivel ideológico y sentimental. Por ello, Mujer sentada parece resultar un remanso de paz dentro del año en el que el autor, obligado por la situación, abraza un expresionismo desgarrador.[3]

La protagonista, posiblemente su amante Marie-Thérèse Walter, aparece sentada frente al observador, vistiendo un profusamente decorado vestido cargado de color y un sombrero con lazo. La habitación en la que se encuentra, muestra una perspectiva imposible y, quizá, junto a determinados elementos ornamentales de la obra, sean los únicos elementos puramente cubistas de la misma. Destaca, muy por encima de todo, el uso del color, muy vivo, que se acompaña de trazos gruesos, aunque irregulares.[4]

El rostro de la mujer, al igual que en otras obras de Picasso, presente una dualidad que permite observarlo desde dos perspectivas diferentes: de frente o de perfil. Este aspecto será uno de los signos identificativos de Picasso desde los años veinte en adelante y encuentra en Mujer sentada de 1937 uno de sus mejores exponentes.

BIBLIOGRAFÍA

[1] ARTIUM. Pablo Picasso. Periodo Surrealista (1928-1932).

[2] BALLESTEROS ARRANZ, E. Historia del arte español 53: Picasso. Hiares, Madrid, 1986. p. 50.

[3] ARTIUM. Pablo Picasso. Periodo Expresionista (1937).

[4] MUSÉE NATIONAL PICASSO-PARIS. The Collection.